Biblia 360 Español
Reina-Valera 1909

Jeremías capítulo 4

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Lectura en voz alta: Jeremías 4
Versículo 1 de 31

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1 Versículo 1: SI te has de convertir, oh Israel, dice Jehová, conviértete á mí; y si quitares de delante de mí tus abominaciones, no andarás de acá para allá. Estudiar versículo

2 Versículo 2: Y jurarás, diciendo, Vive Jehová, con verdad, con juicio, y con justicia: y bendecirse han en él las gentes, y en él se gloriarán. Estudiar versículo

3 Versículo 3: Porque así dice Jehová á todo varón de Judá y de Jerusalem: Haced barbecho para vosotros, y no sembréis sobre espinas. Estudiar versículo

4 Versículo 4: Circuncidaos á Jehová, y quitad los prepucios de vuestro corazón, varones de Judá y moradores de Jerusalem; no sea que mi ira salga como fuego, y se encienda y no haya quien apague, por la malicia de vuestras obras. Estudiar versículo

5 Versículo 5: Denunciad en Judá, y haced oid en Jerusalem, y decid: Sonad trompeta en la tierra. Pregonad, juntad, y decid: Reuníos, y entrémonos en las ciudades fuertes. Estudiar versículo

6 Versículo 6: Alzad bandera en Sión, juntaos, no os detengáis; porque yo hago venir mal del aquilón, y quebrantamiento grande. Estudiar versículo

7 Versículo 7: El león sube de su guarida, y el destruidor de gentes ha partido; salido ha de su asiento para poner tu tierra en soledad; tus ciudades serán asoladas, y sin morador. Estudiar versículo

8 Versículo 8: Por esto vestíos de saco, endechad y aullad; porque la ira de Jehová no se ha apartado de nosotros. Estudiar versículo

9 Versículo 9: Y será en aquel día, dice Jehová, que desfallecerá el corazón del rey, y el corazón de los príncipes, y los sacerdotes estarán atónitos, y se maravillarán los profetas. Estudiar versículo

10 Versículo 10: Y dije: ¡Ay, ay, Jehová Dios! verdaderamente en gran manera has engañado á este pueblo y á Jerusalem, diciendo, Paz tendréis; pues que el cuchillo ha venido hasta el alma. Estudiar versículo

11 Versículo 11: En aquel tiempo se dirá de este pueblo y de Jerusalem: Viento seco de las alturas del desierto vino á la hija de mí pueblo, no para aventar, ni para limpiar. Estudiar versículo

12 Versículo 12: Viento más vehemente que estos vendrá á mí: y ahora yo hablaré juicios con ellos. Estudiar versículo

13 Versículo 13: He aquí que subirá como nube, y su carro como torbellino; más ligeros con sus caballos que las águilas. ¡Ay de nosotros, porque dados somos á saco! Estudiar versículo

14 Versículo 14: Lava de la malicia tu corazón, oh Jerusalem, para que seas salva. ¿Hasta cuándo dejarás estar en medio de ti los pensamientos de iniquidad? Estudiar versículo

15 Versículo 15: Porque la voz se oye del que trae las nuevas desde Dan, y del que hace oir la calamidad desde el monte de Ephraim. Estudiar versículo

16 Versículo 16: Decid á las gentes; he aquí, haced oir sobre Jerusalem: Guardas vienen de tierra lejana, y darán su voz sobre las ciudades de Judá. Estudiar versículo

17 Versículo 17: Como las guardas de las heredades, estuvieron sobre ella en derredor, porque se rebeló contra mí, dice Jehová. Estudiar versículo

18 Versículo 18: Tu camino y tus obras te hicieron esto, ésta tu maldad: por lo cual amargura penetrará hasta tu corazón. Estudiar versículo

19 Versículo 19: ¡Mis entrañas, mis entrañas! Me duelen las telas de mi corazón: mi corazón ruge dentro de mí; no callaré; porque voz de trompeta has oído, oh alma mía, pregón de guerra. Estudiar versículo

20 Versículo 20: Quebrantamiento sobre quebrantamiento es llamado; porque toda la tierra es destruída: en un punto son destruídas mis tiendas, en un momento mis cortinas. Estudiar versículo

21 Versículo 21: ¿Hasta cuándo tengo de ver bandera, tengo de oir voz de trompeta? Estudiar versículo

22 Versículo 22: Porque mi pueblo es necio; no me conocieron los hijos ignorantes y los no entendidos; sabios para mal hacer, y para bien hacer no supieron. Estudiar versículo

23 Versículo 23: Miré la tierra, y he aquí que estaba asolada y vacía; y los cielos, y no había en ellos luz. Estudiar versículo

24 Versículo 24: Miré los montes, y he aquí que temblaban, y todos los collados fueron destruídos. Estudiar versículo

25 Versículo 25: Miré, y no parecía hombre, y todas las aves del cielo se habían ido. Estudiar versículo

26 Versículo 26: Miré, y he aquí el Carmelo desierto, y todas sus ciudades eran asoladas á la presencia de Jehová, á la presencia del furor de su ira. Estudiar versículo

27 Versículo 27: Porque así dijo Jehová: Toda la tierra será asolada; mas no haré consumación. Estudiar versículo

28 Versículo 28: Por esto se enlutará la tierra, y los cielos arriba se oscurecerán, porque hablé, pensé, y no me arrepentí, ni me tornaré de ello. Estudiar versículo

29 Versículo 29: Del estruendo de la gente de á caballo y de los flecheros huyó toda la ciudad; entráronse en las espesuras de los bosques, y subiéronse en peñascos; todas las ciudades fueron desamparadas, y no quedó en ellas morador alguno. Estudiar versículo

30 Versículo 30: Y tú, destruída, ¿qué harás? Bien que te vistas de grana, aunque te adornes con atavíos de oro, aunque pintes con antimonio tus ojos, en vano te engalanas; menospreciáronte los amadores, buscarán tu alma. Estudiar versículo

31 Versículo 31: Porque voz oí como de mujer que está de parto, angustia como de primeriza; voz de la hija de Sión que lamenta y extiende sus manos, diciendo: ¡Ay ahora de mí! que mi alma desmaya á causa de los matadores. Estudiar versículo

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